sábado, 8 de septiembre de 2018
La Mujer Maravilla
Acabo de ver esta película con mi sobrinito Salvador. Comienza con una supuesta "mitología" que haría palidecer y sudar frío a Homero por la tergiversación absoluta de lo que él y otros escribieron en su tiempo en la antigua Grecia. Resulta que la Mujer Maravilla (hermosa por cierto) es casi, casi, la nieta de Zeus; las amazonas tienen los dos senos tungentes (las amazonas se amputaban uno) y extrañamente vivían en una isla "incomunicada", cosa rara, hasta la Primera Guerra Mundial. Pobre de la mitología griega en manos de ciertos irreverentes y caprichosos guionistas de Hollywood; pobres de Homero y Hesíodo y sus narraciones de dioses e historias míticas; pobres de nosotros, simples mortales, que pagamos por ver una película aburrida, incoherente y forzada...
Muy Malo
Llego a la universidad por la noche y entro a un aula que no es la mía. Me siento en el escritorio del docente para revisar algunos exámenes. Entra una alumna y me saluda. No la conozco ni ella a mí. Comenzamos a conversar y me cuenta que está en el turno de la noche porque en la mañana hay un docente malo, muy malo; un tal Montecinos que da la materia de Investigación y que aplaza mucho; que tiene la mala fama de agarrarse con ciertos alumnos y reprobarlos indefectiblemente; que por ese motivo está en la noche. Inopinadamente y sin pestañear le digo que yo soy el tal Montecinos (no el peruano, por cierto). Se queda estupefacta, palidece y no sabe qué decir, qué hacer. Trata de balbucear algo, de esgrimir algunas palabras, pero no puede. Me levanto y le digo: no te preocupes, ya me voy, ya es tarde... Justo en el momento de atravesar la puerta del salón de clase volteo y le susurro en un tono no muy fuerte: amague...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
