sábado, 8 de septiembre de 2018

Muy Malo

Llego a la universidad por la noche y entro a un aula que no es la mía. Me siento en el escritorio del docente para revisar algunos exámenes. Entra una alumna y me saluda. No la conozco ni ella a mí. Comenzamos a conversar y me cuenta que está en el turno de la noche porque en la mañana hay un docente malo, muy malo; un tal Montecinos que da la materia de Investigación y que aplaza mucho; que tiene la mala fama de agarrarse con ciertos alumnos y reprobarlos indefectiblemente; que por ese motivo está en la noche. Inopinadamente y sin pestañear le digo que yo soy el tal Montecinos (no el peruano, por cierto). Se queda estupefacta, palidece y no sabe qué decir, qué hacer. Trata de balbucear algo, de esgrimir algunas palabras, pero no puede. Me levanto y le digo: no te preocupes, ya me voy, ya es tarde... Justo en el momento de atravesar la puerta del salón de clase volteo y le susurro en un tono no muy fuerte: amague...

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