viernes, 3 de julio de 2015
Jacobo Zabludovsky: de 24 horas a de 1 a 3.
Viví en México aproximadamente 10 años y en todo ese período cada vez que prendía la televisión estaba la imagen pertinaz de este señor, quien nunca se quitó la corbata negra (por algo sería), que daba las noticias en su famoso programa de las 10 de la noche, "24 Horas". En el mismo escuché la entrevista que le hizo a Dalí (en la cual el entrevistado pasó a ser entrevistador); o la de Octavio Paz a quien le preguntó si se había muerto como algunos decían. A lo cual Paz respondió: "los que me andan matando tienen más larga la lengua que el entendimiento..."; o aquella famosa entrevista a María Félix donde Jacobo, su amigo, sugirió que ella tuvo alguna relación incestuosa con su hermano. Como una figura muy importante del periodismo mexicano y latinoamericano, Zabludovsky representó, quien puede dudarlo, al partido gobernante de México, el PRI, del que fue su fiel vocero hasta que asumió el poder de su país el PAN en el año 2000 con Vicente Fox. Muchos repudiaban a este periodista por su notoria parcialización con el poder en turno y su empresa madre, Televisa, de la cual fue siempre un sirviente febril. Sin embargo, pese a las grandes críticas merecidas e inmerecidas a su labor periodística, no se pueden negar algunas de sus virtudes: su gran capacidad de trabajo, su cultura enciclopédica, su olfato innato para encontrar la noticia (como su famosa transmisión en vivo del terremoto de México en 1985), su soprendente memoria y su excelente uso del idioma español. Consideraba que toda noticia para serlo tenía que tener tres características insoslayables: la importancia, la cercanía y la actualidad. Contó, en alguna entrevista, que cuando sucedió la denominada "Masacre de Tlatelolco" en octubre de 1968, al día siguiente el presidente Gustavo Díaz Ordáz le ordenó, con una llamada, que se quitara la corbata negra en su noticiero, a lo cual él respondió: "Sr. Presidente: yo siempre uso corbata negra..." No dio las razones por las cuales siempre usaba dicha corbata, pero se pueden deducir por su humilde orígen en la colonia Doctores, inicalmente, y luego en el barrio popular de La Merced en el centro de la capital mexicana, donde su padre, un emigrante judío polaco, vendía retazos de tela para alimentar a su familia. Pese a sus carencias, fue su padre (David) el que incentivó a sus tres hijos (Elena, Abraham y Jacobo)a la lectura y a la cultura por sobre todas las cosas, según contó el periodista en una de sus últimas entrevistas. Durante los años recientes estuvo conduciendo el programa radial "de 1 a 3" por una de las emisoras más importantes de la capital, La 69 de Radio Red, volviendo a sus inicios radiales de juventud. Estuvo trabajando en su programa, el cual siempre finalizaba con un tango de su elección, hasta una semana antes de su fallecimiento.
jueves, 7 de mayo de 2015
Los alegatos bolivianos en La Haya (parte 1)
Haciendo un esfuerzo conciente me desperté a las 4 am para ver en vivo los alegatos bolivianos sobre la cuestionada competencia del Tribunal Internacional de la Haya por parte de Chile ante la demanda boliviana. Las exposiciones de los representantes nacionales fueron serias, sólidas, ilustradas y, en algunos casos, impactantes. Destacan las de la abogaga francesa Monique Chemiller y el abogado iraní Payam Akhavan. La primera mostró una gran cultura universal y conocimientos históricos, antropológicos, filosóficos y literarios sobre el tema, fustigando con una retórica respetuosa, pero incendiaria la posición jurídica de nuestros vecinos, calificándola como una "amnesia colectiva" que ahora muestra sus síntomas... El caso del iraní no fue menos sorprendente, con un inglés perfecto este profesor de Harvard explicó con una sencillez y claridad, dignas del más ilustre de los abogados bolivianos, como la postura chilena es, en realidad, un sofisma muy elaborado, pero de fácil explicación, la cual obviamente dio. El jueves continuará la réplica chilena y el viernes será la dúplica boliviana. No puedo estar seguro del resultado final del contencioso (nadie lo está), pero sí estoy seguro que después de 130 años se está mostrando, a nivel mundial y en el más alto tribunal, la verdadera historia de la Guerra del Pacífico, sus nefastas consecuencias para nuestra nación y al país usurpador obligado (orillado) a defenderse legalmente por todos los medios a su alcance.
sábado, 21 de marzo de 2015
“Papeles inesperados” de Julio Cortázar
Existen libros que se escabullen, son escurridizos, difíciles de encontrar, casi inalcanzables, como son algunas personas que pasan sigilosamente y casi sin dejar rastro por nuestras vidas. Eso me sucedió con este libro de Julio Cortázar desde hace más de tres años. Lo vi por primera vez cerca de la UMSA, en la calle frente a una buena librería como es “Yachayhuasi” (Casa del saber en quechua). Lo hojeé con interés muy rápidamente y, como lo supuse de inmediato, era muy interesante y valía la pena comprarlo. No lo compré entonces porque el libro en cuestión era pirateado y me pareció más honesto conmigo mismo y con el autor de “Rayuela” comprar uno original. Así que me aguanté las ganas, dejé el libro y pensé en comprarlo con posterioridad. Después de más de un año me volví a topar con el libro, esta vez fue en Cochabamba en una librería del centro de la ciudad, esta vez la situación fue distinta, se trataba sin duda de una edición original y hojeé el libro con más calma leyendo algunas páginas y parte de la interesante introducción del español Carles Álvarez, pregunté por el precio y resultó que era algo caro y que no tenía el suficiente efectivo para comprarlo de inmediato. Pensé lógicamente en volver a las pocas horas o al día siguiente, pero por varias razones me fui de Cochabamba perdiendo una vez más los “Papeles inesperados”. Meses después empecé a buscar el libro en algunas librerías de prestigio en La Paz y, para mi extrañeza, me comentaron que el libro sí lo tuvieron, pero que se agotó en poco tiempo. En meses posteriores intenté conseguir el libro entre los libros pirateados donde lo había visto tiempo atrás y nada, fui, incluso, a otros lugares como el Pasaje Nuñez del Prado donde venden casi exclusivamente libros piratas y no lo tenían o simplemente no lo conocían. Hasta que hace un par de semanas estuve en Santa Cruz y para mi sorpresa, agradable sin duda, el libro estaba muy bien exhibido en una excelente librería y cafetería como es Ateneo. Sin pensarlo dos veces tomé el libro sin revisarlo ni hojearlo, fui a la caja y me dispuse a comprarlo. Saqué mi tarjeta de crédito y, vaya situación, no funcionaba bien la máquina de tarjetas. La vendedora intentó varias veces hacer funcionar su máquina y no pudo, así que me dijo: sólo en efectivo por favor. Me tomé un buen “smoothie” de frutas para el calor de la ciudad y salí de la librería. Tuve que tomar un taxi para ir a buscar un cajero de mi banco y sacar el metálico suficiente para comprar el escurridizo libro. Volví al cabo de una hora con el dinero y logré, al fin, comprarlo. Me senté cómodamente en la cafetería, pedí un té inglés helado y comencé a leerlo con el mismo entusiasmo e interés que de niño tenía al jugar o como diría el propio Cortázar: “con la inocencia e ignorancia de un niño”. Conforman el libro varios textos encontrados por la esposa de Cortázar, Aurora Bernárdez (95 años), en una vieja cómoda que tenía el autor llena de cajones, los cuales estaban atiborrados de papeles escritos sobre distintos temas, acontecimientos, estilos, géneros, etc. Los cuales fueron escogidos por ella y Carles Álvarez para esta edición de nada menos 486 págs. Están presentes el humor, la inteligencia, el juego, la música, el arte y la vasta cultura que Cortázar no podía esconder ni mimetizar en sus textos porque formaban parte de su ser como individuo y como escritor. También llaman la atención sus amplios y profundos conocimientos de filosofía, historia y política que se manifiestan en sus pequeños ensayos, conferencias, prólogos, discursos y auto entrevistas. Uno no puede más que reír con el autor cuando cuenta que en un viaje que realizó en tren por España con su esposa compraron una mala novela policiaca de un autor merecidamente olvidado, y fueron arrancando cada una de las hojas del libro y tirándolas por la ventana del tren hasta llegar a la última página donde aparecía el nombre del asesino, mientras los otros pasajeros (quienes no leían nada) los miraban atentamente con ojos de censura y reproche ante semejante atrevimiento y falta de respeto hacia un libro. O la ocasión en la que en un café de Paris el autor de “Bestiario” le puso un pedazo de pan a una mesa coja, y sintió de inmediato las palabras de repudio de una señora “decente” quien le increpó por usar el pan de esa forma ya que esas cosas no se hacen nunca…
domingo, 1 de marzo de 2015
El nuevo traje del Presidente
Claro que el Presidente sigue siendo un hombre humilde, modesto, ahorrador y sencillo, que puede dar consejos de austeridad hasta al Papa. Un digno representante de las clases más desposeídas, vilipendiadas y oprimidas de nuestra sociedad. Lo que sucede es que sus gustos han variado un poco, sólo un poco: ahora no va a pie o participa en largas marchas, ahora viaja en un automóvil Lexus que vale más de 100 mil U$; no viaja en vuelos comerciales o avionetas como antes, viaja en un avión privado que cuesta 42 millones de U$; no sueña con el espacio sideral, compra un satélite ciego por 305 millones de U$; no quiere vivir en el histórico pero pequeño Palacio Quemado, se construye un nuevo palacio a su medida por 33 millones de U$; no toma cerveza o chicha como acostumbraba, toma Jhonny Walker etiqueta azul que cuesta 250 U$; no escucha música popular por radio, ahora son los Kjarkas quienes se lo cantan personalmente; no se posesionó simplemente, se gastaron 3.5 millones de B$; no usó su famosa y acostumbrada chompa de polyester con franja que tanto revuelo causó en Europa, usó un traje completo de lana de vicuña que costó 28 mil B$. Son sólo pequeños detalles, bagatelas, nimiedades atribuibles al poder irestricto; por lo demás todo sigue igual: el mismo discurso, los mismos reclamos, las mismas promesas, las mismas necesidades, nada ha cambiado sustancialmente, es la misma persona, ¿alguien puede dudarlo...?
viernes, 20 de febrero de 2015
Fútbol en la altura
Casi siempre que juega un equipo argentino en las ciudades altas de Bolivia (La Paz, Oruro y Potosí) y pierden, se quejan por la altura; cuando ganan, nadie se acuerda de ella. Si la altura fuera tan determinante como aseguran estos equipos y los comentaristas argentinos de la Fox ¿por qué los equipos bolivianos difícilmente llegan a las finales de la Copa Libertadores? Si la altura fuera definitoria y afectara tanto como sostienen, ¿por qué la selección boliviana (que juega siempre en La Paz) no asiste a todos los mundiales indefectiblemente? Las respuestas son lógicas y obvias: la altura no es la que juega, son los equipos (buenos o malos); la altura es un elemento más que influye (no determina) en algún grado a la práctica deportiva, como lo hace la humedad, el calor, el frío, la nieve, la lluvia, etc. En la historia de la práctica mundial de fútbol, ningún jugador ha muerto jugando en la altura, pero sí han fallecido muchos a nivel del mar. Ahora bien, habría que preguntarles a esos doctos comentaristas (parcializados), ¿cuál es la altura idónea para jugar? Si nos dicen que es a nivel del mar, cientos de ciudades del mundo como: Quito, México o Bogotá estarián limitadas a practicar fútbol (no hubieran habido dos Mundiales 70 y 86). ¿500 mts. snm o 1500 mts. snm, son idóneos?, por qué no 1501 mts. snm o 2001 mts. snm, ¿cuáles son las diferencias? Si seguimos con los metros de altura llegamos a lo que se denomina "reducción al absurdo". Porque atribuirle a la altura la derrota en el fútbol es, en realidad, un absurdo. Como también lo es señalar que la pelota (en la altura) no "dobla", es decir, no cae donde "debería" caer, no hace una curva (según estos expertos en fútbol y en física de la Fox). Lo que sucede es que al existir menos oxígeno en la altura y menor presión atmosférica hay menos resistencia del aire y obviamente la pelota cae más lejos, eso es todo; pero hablar de que "dobla" o no "dobla" es una redoblada tontería que refleja el nivel de los que manejan los hilos del fútbol en Sudamérica.
sábado, 14 de febrero de 2015
"De ratones y hombres" de John Steinbeck
Comencé a leer a John Steinbeck hace varios años depués de ver la adaptación de esta tremenda novela "De ratones y hombres" al cine. Posteriormente leí, para mi fortuna, otras novelas de este notable escritor noteamericano, Premio Nobel 1962, por méritos propios. Su obra, ambientada principalmente en California, podría enmarcarse en la corriente realista e, incluso, naturalista, y forma parte de la denominada "Generación perdida" que la conformaron escritores norteamericanos que vivieron y escribieron en Paris en el período entre guerras, en medio de la Gran Depresión, de ahí que sus temáticas recurrentes sean la violencia, el pesimismo y el sin sentido. Además de John Steinbeck destacan Ernest Hemingway, William Faulkner, Jhon Dos Passos, Ezra Pound y Francis Scott Fitzgerald, a cual mejor con la palabra. Increiblemente varios de estos escritores influyeron decisivamente en los escritores latinoamericanos posteriores (antinorteamericanos, en su mayoría) que conformaron el llamado "Boom latinoamericano", su influencia fue notoria tanto en las técnicas narrativas como en la estructuración misma de sus obras literarias.
miércoles, 4 de febrero de 2015
Altiplano Express de Juan de Recacoechea
Ambientada a finales de los años cincuenta esta interesante novela del escritor boliviano Juan de Recacoechea transcurre dentro del tren Arica-La Paz, durante su trayecto desde los 3600 mts. de la altiplanicie paceña hasta la costa chilena. Dentro de los vagones se entremezclan una serie de personajes muy bien concebidos y descritos por el autor con nombres tan singulares como Giuletta, Petko, El Marquez, Alderete, Carla Marlene, Durbin, Doña Clara, Quispe, entre otros, junto al personaje principal, el joven Ricardo. Los personajes son una variada muestra de las distintas clases sociales bolivianas en general y paceñas en particular, están los viajeros que representan a las clases acomodadas o pudientes de la sociedad quienes viajan a la costa para descansar o vacacionar, otros para hacer negocios de importación y exportación, y otros simplemente para fugarse, a como dé lugar, de la realidad nacional por disímiles motivos. Los niveles sociales están muy bien retratados, las costumbres, las frases hechas, los lugares comunes de la clase alta, de los extranjeros pudientes y sus relaciones con el poder, los nuevos ricos y sus aires de suficiencia, el racismo omnipresente en nuestra sociedad se manifiesta también en ese microcosmos sobre ruedas.
Amor, odio, desprecio, racismo, clasismo, venganza, sensualidad, sordidez, violencia, ternura, son sentimientos que se van mezclando en la acertada narración de Recacoechea, quien no escatima adjetivos ni vulgaridades convencionales para darle un adecuado toque de informalidad al texto. Destacan también el humor en muchos pasajes y, en algunos casos, el humor negro que el autor utiliza de una manera natural sin que se lea como algo sobrepuesto o como un mero adorno. Los diálogos extensos entre varios personajes son un logro del autor que los trabajó detenidamente, por lo leído. Como toda novela negra lógicamente existe un asesinato en medio de la trama y muchos tienen los suficientes motivos para realizarlo, pero el desenlace no puede más que sorprender hasta al más perspicaz lector.
La novela, además, describe muy bien los paisajes altiplánicos, montañosos, desérticos y costeros, por donde transcurre pesadamente el tren expreso, dichas descripciones añaden un toque estético muy bien logrado por el autor en todo momento. Llena de aciertos más que de errores, como el no mencionar qué sucedió con algunos personajes al final de la trama (con la llegada del tren a Arica), esta novela tiene todos los méritos para ser leída con mucho entusiasmo en algunas sentadas y ser apreciada, por méritos propios, como una obra sin duda inolvidable.
La Paz, 04-02-2015
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